5 mitos sobre el yogur

5 mitos sobre el yogur

 

Sus efectos positivos sobre la piel, su papel como aliado de las digestiones ligeras, su contenido en bacterias saludables… Los mitos en torno al yogur son muchos.

En la era de los llamados ‘superalimentos’, el yogur ha emergido como una base perfecta para incorporar semillas, bayas, especias e incluso frutas y vegetales a nuestra alimentación. Es uno de los alimentos más comunes, versátil para consumir como snack, como postre y para cocinar, y con beneficios nutricionales que todos consideramos de sobra conocidos.

Sin embargo, como sucede con todos los alimentos populares de consumo diario, tendemos a formular verdades universales al respecto, que se van extendiendo sin saber hasta qué punto son ciertas sus afirmaciones. Kaiku Sin Lactosa, recopila y analiza cinco de los mitos más extendidos sobre el yogur.

 

1. El yogur tiene efectos positivos sobre la piel. 
Verdadero.
El yogur tiene el privilegio de ser uno de los alimentos con mayores beneficios para el cutis. Al consumirlo, obtenemos las dosis de proteínas necesarias para mantener una piel firme y, por lo tanto, más lisa y resistente a las arrugas. Pero, además, aplicarlo directamente sobre la piel tiene grandes ventajas hidratantes: utilizado como mascarilla facial (solo o acompañado de miel o vino), suaviza el cutis y mejora su aspecto y su textura. Sirve además como loción after-sun natural: las enzimas y probióticos de los yogures ayudan a una recuperación de la piel más rápida tras las inoportunas quemaduras veraniegas.

 

2. Es bueno tomar yogur si se están tomando antibióticos.
Verdadero.
Los antibióticos actúan de manera agresiva contra las bacterias causantes de las infecciones, por lo que debemos tomar precauciones adicionales para preparar el cuerpo para sus efectos. Al atacar las bacterias dañinas, los antibióticos también pueden eliminar colateralmente las bacterias positivas para el equilibrio de la flora intestinal. El consumo de yogur, por su contenido en bacterias saludables, ayuda a recuperar y proteger el intestino durante y después del consumo de antibióticos.

 

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3. Los yogures con cualquier tipo de topping tampoco engordan.
Falso: depende del topping.
La tendencia de acompañar el consumo de yogur con toppings vino para quedarse con el boom del yogur helado como snack sano de moda; y se extendió rápidamente a los yogures de consumo casero. Sin embargo, no todo topping es saludable: si el objetivo es incluir un complemento para el yogur que sea saciante y no ganar peso, lo mejor será acompañar yogures naturales con frutos secos y una pequeña cantidad de frutas rojas. Estos toppings sí son saludables; mientras que añadir alimentos ricos en azúcares como el chocolate, los crumbs de galletas o trocitos de tarta sí que puede engordar.

 

4. El yogur ayuda a hacer bien la digestión.
Verdadero.
Al contrario que otros alimentos que causan digestiones lentas y pesadas, el yogur ayuda a que el proceso vaya lo más rodado posible gracias a la acción de los probióticos. “Los yogures  con Lactobacillus ayudan a la correcta absorción de los nutrientes al equilibrar la flora intestinal”, comentan desde Kaiku Sin Lactosa. “Además, consumir yogures sin lactosa le ahorra a nuestro cuerpo el trabajo de desdoblar la lactosa, y por tanto las digestiones serán más ligeras y fáciles”.

 

5. El yogur se debe tomar después de hacer ejercicio, no antes.
Falso: ambas propuestas son correctas.
El consumo de yogur es positivo tanto antes como después de hacer deporte. Antes, sirve para proporcionarnos el extra de energía necesario para poder mantener el ritmo durante la sesión de ejercicio, al tiempo que su ligereza garantiza la sensación de bienestar al practicar deporte. Después, el yogur ha demostrado ser todo un aliado para la recuperación: su contenido en carbohidratos ayuda a rellenar nuestras reservas de energía, y las proteínas a reparar los músculos tras el ejercicio.

 

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