Comer saludable, también en verano

Comer saludable, también en verano

comer saludable

Comer saludable siempre es posible. No debemos ceñirnos a dietas de temporada que abandonemos después para pasarnos ‘al lado oscuro’ y comer en 15 días lo que no hemos comido en tres meses, para a la vuelta de vacaciones, volver a restricciones estrictas. Así nunca conseguiremos ni el peso perfecto ni una salud adecuada. Cierto que cuando cambiamos de horarios, residencia y hábitos tendemos a darnos algún que otro capricho, comer aquello que no es habitual en nuestra zona, incrementar tóxicos como azúcar, alcohol, grasas. Pero una cosa es tomarse un par de cañas a la hora del aperitivo y otra beber como si no hubiera un mañana. En septiembre nos podemos encontrar con uno o dos kilos de más, que perderemos sobre la marcha a golpe de despertador y laborables sin quedadas, o con un sobrepeso que nos genere un grado de culpabilidad tal que o bien nos dé por hacer una dieta draconiana o directamente nos dirija al pasotismo con la consecuente merma saludable en cualquiera de los dos casos.

Carpaccio de canguro macerado con ensalada de pamplinas y setas. Experiencias del Café de Oriente.

De verdad, no merece la pena. Es más fácil comer lo justo, incluyendo los nuevos productos de la zona que habitualmente no añadimos en la cesta de la compra pero sin excedernos, y sin necesidad de regarlos con todos los vinos, cervezas y licores que nos encontremos. Si podemos seguir cocinando, aprovecha para visitar el mercado local; encontrarás productos frescos típicos y a mucho mejor precio que en tu ciudad habitual (por cuestión de proximidad, sobre todo en pueblos pequeños es fácil encontrar una amplia variedad de artículos recolectados, criados o capturados a poca distancia, lo que abarata y mejora la calidad).

Corbina recién cogida. Restaurante Caribe II

Si comemos fuera, lo mismo, elige productos típicos del lugar en el que te encuentres, preparaciones simples, evitando salsas y grasas saturadas en exceso, variando los platos y sin necesidad de incluirlos todos en una comida. Si te puede el postre, un día elige un plato único, pescado o carne a la plancha, hervido o al horno, y date el gusto de un poco más de azúcar y calorías como final. ¿Que no puedes resistirte a un guiso? Tómalo otro día como plato único, con una infusión de postre.

Menú saludable

Sopa de melón, yogur y menta con salpicón de frutas y helado de la flor de Madrid. Menú saludable. Experiencias del Café de oriente.

¿Cómo no dejarse tentar por un vino cuando estamos de vacaciones? Disfrútalo sorbo a sorbo, sáltate la cerveza del aperitivo y riega la comida con un buen caldo. Pero como las cañitas del bar son insustituibles, otro día come de tapas, eso sí, elígelas bien y las más sanas: pescado o marisco a la plancha, conchas al vapor, encurtidos, jamón de bellota. Sí, se puede comer saludable y disfrutar, compensar y pensar en nuestra felicidad, que no es más que un conjunto de salud, belleza y bienestar.

 

Restaurante Caribe II

Lubina a la espalda. Caribe II.

Mis lugares favoritos

Y dentro de este bienestar y comida saludable, me quedo con dos descubrimientos de este verano, uno en mi ciudad natal, porque también se puede disfrutar en período laboral, y otro en mi lugar de vacaciones, de donde prometo he vuelto con solo 1,5 k extra, y lo achaco más al relax y descanso que al exceso de alcohol, azúcar y grasas porque, como siempre, mi dieta se ha basado en fruta, verdura, pescados, algo de carne y huevos y mucho tiempo libre.

 

En la costa de la luz

Especializado en pescado a la plancha, arroces y guisos a la marinera, Caribe II es un restaurante familiar que descubrí, por recomendación previa de una amiga, y en el que os puedo asegurar la comida es muy saludable. De ti depende si te pides toda la carta, que ganas dan, o te decantas por uno de sus platos, difícil elección es cierto, que lo forman ingredientes de primera, frescos y de calidad. Su dueño, Paco Bernal, te recomienda ‘lo que tú quieras porque todo está bueno’. Los postres también merece la pena probarlos, aunque mi consejo es practicar el sano hábito de compartir, así no te perderás nada, disfrutarás de lo lindo con las calorías justas y saldrás de allí con buenos niveles de omega 3, vitaminas y muy buen sabor de boca.

Además el local, junto al mar, es como estar rozando el paraíso.

 

 

En la capital

Situado frente al Palacio Real, en pleno corazón de Madrid, el Café de Oriente, un clásico donde los haya, pero siempre renovado y acorde a las tendencias más actuales, es un bonito lugar para cenar una noche de verano sin perder las buenas costumbres de dieta sana. Hay menús para todos los gusto y yo, por supuesto, me decanté por el que precisamente se denomina ‘menú saludable‘. ¿Crees que es aburrido comer sano? Prueba un tatar de tomate con sardina ahumada, un carpaccio de canguro o un lomo de raya y ratatouille. Y de postre, sopa de melón, yogur y menta con salpicón de mariscos y helado. Todos los nutrientes que tu cuerpo necesita con un plus de placer gourmet.

 

Que no te engañen, en verano también puedes comer saludable, y disfrutar el doble.

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