Adiós barriga

Adiós barriga

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El exceso de volumen en la barriga responde a causas diversas que tienen que ver con la edad, género, estilo de vida, problemas digestivos, sobrepeso, embarazos… La tripa es una de las zonas del cuerpo más difícil de mantener plana y libre de grasa e inflamación, flacidez, etc. durante mucho tiempo. Por eso los tratamientos para conseguirlo se multiplican, algunos con muy buenos resultados.

vientre planoProblemas de barriga

Grasa superficial. Característica del sexo femenino por incrementar el volumen de la cintura para abajo. Se produce por un aumento de peso, que dibuja su curva característica.

Falta de tono. Se debe al debilitamiento de la faja muscular que deja de ofrecer resistencia al contenido abdominal. Cuando los músculos rectos del abdomen, los transversos mayor y menor o los músculos oblicuos se aflojan por situaciones como el embarazo, la tripa ‘se desborda’.

Distensión abdominal. Tiene lugar en situaciones como la irritación intestinal que cursa con inflamación en cada ingesta.

Grasa profunda. Es más típica de los hombres, y se acompaña de un riesgo de problemas cardiovasculares. No tiene tratamiento estético, sólo se elimina con dieta y ejercicio cardiovascular.

Presión hormonal. Si en la adolescencia el cuerpo de la mujer se prepara para procrear almacenando reservas alrededor de las caderas, con la menopausia las ‘guarda’ en el abdomen, eliminando la cintura.

Soluciones a medida

Mesoterapia. Una de las propuestas de IML para combatir los problemas de tono y grasa superficial es Mesofat, un fórmula preparada con ácido hialurónico como excipiente que se inyecta en el tejido subdérmico con cúmulos grasos. Incluye activos lipolíticos como alcachofa, conocida por su acción adelgazante, meliloto, que actúa sobre la circulación de retorno y drenaje linfático, L-carnitina, un aminoácido que ayuda a metabolizar la grasa y eliminarla, DMAE, reafirmante de gran impacto. PVP: 65 €/s.

 

Hilos PDO

Apenas hace cinco años que empezaron a utilizarse en el campo de la estética, pero han supuesto toda una revolución, y de ser la panacea para conseguir un lifting facial sin cirugía, han pasado a utilizarse en el cuerpo para combatir la flacidez casi en cualquier parte. Eso sí, aquí no hablamos de exceso de grasa “que hay que tratarla previamente con otras técnicas, a mí en concreto me gusta mucho Velashape III -cuenta la Dra. María José Freire, de la Clínica Maux-. Trabajamos primero la zona con 3-4 sesiones y después, como último paso, se colocarían los hilos para tensar el tejido“. Y es que la flacidez es uno de los mayores problemas de la zona abdominal, por un lado por los embarazos, pero además porque cuando hay un exceso de grasa, al deshacernos de ella la piel, especialmente cuando ya no es demasiado joven (a partir de los 35 años) no tiene capacidad para retraerse lo suficiente. Aquí los hilos hacen magia. Mínimamente invasivo y poco doloroso, este tratamiento proporciona una tracción inmediata del tejido subcutáneo, combatiendo la fuerza de la gravedad.

Se colocan debajo de la piel, de forma totalmente personalizada, pueden necesitarse más o menos hilos y de distintos tipos (los hay espiculados, monofilamentos, lisos…). Solo el especialista puede determinar el tratamiento adecuado. Procedentes de la cirugía cardiaca, son totalmente reabsorbibles y sin efectos secundarios. Basta una sola sesión, y se nota una acción tensora inmediata, aunque su efecto es mayor entre los dos y cuatro meses siguientes. No requiere anestesia ni cuidado posterior. Los efectos duran entre uno y dos años.

Para problemas de mayor envergadura, solo queda recurrir a la abdominoplastia, de la que aunque ya hemos hablado en alguna ocasión, ampliaremos los detalles en otro post. Por supuesto, si tenemos demasiado peso y exceso de volumen, siempre empezaremos por consultar con el especialista una dieta adecuada y ejercicio a medida.

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