Con el sol a nuestro favor

Con el sol a nuestro favor

 

Disfrutar del aire libre, la luz y el sol ya es una realidad. El astro rey estimula la formación de las hormonas de la felicidad propias del organismo (endorfinas) y la vitamina D. Las personas necesitamos sus rayos, por eso cuando nos dejamos acariciar por él nos sentimos más vitales y equilibrados, de mejor humor.

La vida actual nos obliga a menudo a permanecer encerrados durante horas bajo la luz artificial lo que convierte los baños solares casi en prescripción médica. Pero cuidado, por desgracia el sol también tiene sus efectos nocivos, como quemaduras, envejecimiento cutáneo y cáncer de piel. Por eso debemos ser prudentes a la hora de entrar en contacto con el astro rey.

La piel es el segundo órgano más grande del cuerpo, después del intestino. Produce sustancias como el sudor que nos desintoxica, y la grasa, que nos protege, y sintetiza vitamina D. Pero para hacer todo esto necesita del sol. 20 min diarios son suficientes para que la piel funcione a la perfección. Además, fabricará su propio mecanismo protector y te defenderá.

 

Con el sol a nuestro favor

 

ANTES, DURANTE Y DESPUÉS

Confecciona un programa a tu medida en función de la resistencia de la piel, la intensidad de sol y los días de exposición.

  • Hidratar. Una piel hidratada es mucho más resistente. No deberías exponerte al sol si está seca.
  • Defender. Los rayos UV generan una fuerte concentración de radicales libres que provocan envejecimiento, pérdida de colágeno y elastina, manchas, deshidratación… Los filtros solares evitan en gran medida estas alteraciones.
  • Corregir. Formulados específicamente para calmar, hidratar y sauvizar la piel después de la exposición, algunos cosméticos incluyen activos antiedad, estimuladores del broceado, reafirmantes…

Ultimte W+ integrity mask de Mesoestetic, 23,60 €. Bruma invisible hidratante Spf 30 de Vichy, 21 €. Gradual Tan Everyday Body de St. Tropez, combina elementos hidratantes con un toque de color, 17 €.

 

EVITAR DAÑOS COLATERALES

Lo primero que necesitas es sensatez y precaución. Una exposición demasiado intensa y prolongada dañará la piel a largo plazo. Y no vale con usar una superpantalla y pensar que podemos estar más tiempo tomando el sol. Las pantallas solares con un alto factor de bloqueo impiden a la piel ejercer sus funciones e incrementan el riesgo de alergia. Sólo deben usarse en casos de riesgo extremo (piel demasiado sensible, con antecedentes de melanoma) o un exceso de exposición irremediable (deportes al sol como voley, o en el mar como vela, remo, surf…).

Así que alíate a camisetas y ropa ligera que cubra gran parte del cuerpo, es la mejor protección. Gorro, gafas, sombrero y sombrilla. Incluso a la sombra es posible recibir en la piel el 50% de la radiación UV. Es la mejor forma de conseguir un bonito tono. Además, la radiación infrarroja está bloqueada, lo que evita la sensación de calor y enrojecimiento de la piel.

No te olvides de la protección oral (cápsulas específicamente diseñadas para protegernos la piel desde el interior, cargadas de antioxidantes muy beneficiosos en la lucha contra los radicales libres desencadenados por el sol). También es buena opción incluir en el desayuno diario un buen zumo de naranja y zanahoria.

Según el grado de sensibilidad de tu piel, si vas a disfrutar de un día de playa o piscina, aplica el protector más adecuado media hora antes de salir de casa.

Huile Seche Spf 15 de Polysianes, 10,95 €. Leche corporal y facial en spray Spf 20 de Nuxe, 19,95 €. Xpertsun Essential Spf 30 de Singuladerm, 24,60 €. SunAge 5o+ de Montibello, 29,30 €. Arkosol Advance con 15 cápsulas, 10,90€.

 

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