Porque me sale de las narices

Porque me sale de las narices

Dicen que eso es lo que decía Dalí (Porque me sale de las narices) cuando le preguntaban por qué llevaba esos bigotes. Y es que hay cosas que sólo algunos pueden llevar, hacer o decir. Hay que ser un genio para dar las conferencias que daba él, para explicar lo inexplicable, para ver la belleza al revés, o el revés de la belleza. Para embellecer todo lo que se toca. Sí, vengo de ver la exposición “Dalí, Todas las sugestiones poéticas y todas la posibilidades plásticas“.

Me apasiona este hombre. Su obra, su persona, su estética, sus bigotes… Sé que eso es no decir nada. Gran parte de la humanidad piensa lo que yo, en especial con respecto a su arte, y la mayoría de ellos saben muchísimo más de la materia que yo, que soy un simple espectador de pinacoteca.

Por eso me atrevo a decir que es estupenda esta exposición. Acaba el próximo 2 septiembre, así que el que quiera verla y todavía no lo haya hecho, debe darse prisa. Quizá este fin de semana, esa especie de tránsito entre lo divino (las vacaciones) y lo humano (el trabajo), sea un buen momento para disfrutarla. Muy recomendable, pero no tanto por sus pinturas de sobra conocidas, no sólo por los vecinos de Madrid amantes “del Reina Sofía“, sino por cualquiera que haya estudiado algo de arte contemporáneo.

Muchacha en la ventana de Dalí

desdeelotroladodelcuadro

Pocos lienzos he visto en esta muestra que no me hayan sido presentados en libros, folletos, revistas, postales… También he de decir que hace ya muchos años que dejó de sorprenderme ver que lo aprendido en los libros era real, existía, no era solo un pedazo de papel que destripábamos en la imaginación para aprender cómo, dónde y por qué había surgido. A lo mejor es que tengo muchos años y son sólo suposiciones mías; quizá los más jóvenes disfruten, como yo hace décadas (y me refiero con esto a disfrutar “hasta el infinito y más allá”, porque pasar un buen rato de paroxismo sigo haciéndolo, con Dalí y con muchos otros y otras  muchas cosas), de obras como El rostro del gran masturbadorMuchacha en la ventana o “Los relojes blandos“, de un tamaño extremadamente pequeño para su grandeza (en mi humilde opinión, por supuesto).

Pero vamos, que no era esa la belleza de la que os quería hablar hoy. Lo que me ha atraído especialmente han sido sus trabajos de ‘puesta en escena‘. Podemos ver imágenes de Un perro andaluz o La edad de oro, colaborando con Luis Buñuel. Todos tenemos en mente ese ‘cuchillo en un ojo’  pero ¿cuánto hace que no disfrutamos de la belleza del cine casi en sus orígenes?

Colaboró también con Hitchcock y Walt Disney  (sí todos los sabíamos también ¿pero nos hemos detenido a mirar la huella de Dalí en estos ámbitos de la creación? Yo al menos no), confeccionó decorados para ballet y teatro (¡’el convidado de piedra’ visto por Dalí!), diseñó vestuarios, creó guiones

Todo el arte, con toda su belleza pasó por sus manos.

 

Dalí & Disney. Todd Huffman

 

Tuvo la suerte de protagonizar un siglo que trajo consigo muchos de los cambios más significativos en la historia de la humanidad, tecnológicos y científicos, numerosos inventos… Y el se apuntó a casi todos.

Y todos le salieron francamente bonitos.

 

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