Belleza eres tú

Belleza eres tú

Hoy hemos hecho nuestro primer taller en El Bosque. Belleza eres tú ha querido acercar lo que es belleza, lo que eres tú. En primer lugar un millón de gracias a todos los que habéis compartido conmigo algo tan natural como la belleza, algo tan particular como tú. Sé que no he llegado a conectar con tos@s, sé que no habéis llegado a saber exactamente lo que es belleza para mí.

Para mí belleza es esa sensación plena que experimentas ante la visión de algo que a través de los ojos te llega hasta el espíritu, te llena, te envuelve, te satisface, te hace suspirar, te hace cerrar los ojos como para que no se escape lo que ha entrado por ellos. Porque en realidad no es lo que ves, es más, es lo que sientes, llega por las yemas de los dedos, por las fosas nasales, por los sonidos, por el silencio. La belleza está en el interior, sí, pero hay que sacarla fuera, para que se vea. La belleza no es frivolidad,  por eso no hay que esconderla, hay que buscarla y mostrarla.

¿Acaso no salimos al campo a ver bellos paisajes? ¿Es una frivolidad disfrutar de esa belleza, o de la del mar, o de unas flores? ¿Acaso no nos hace sentirnos bien y nos llena de placer una bonita vista? Entonces ¿por qué no nos vamos a dejar seducir por los encantos de otro ser humano? ¿Por qué no vamos a mostrar nuestra mejor cara cuando salimos al mundo?

Mujer de Espaldas de Carlos Luna

Mujer de Espaldas de Carlos Luna

Nuestra apariencia repercute de forma directa en nuestro bienestar, en cómo nos relacionamos con los demás. Cuando nos sentimos más atractivos y más seguros con nuestro físico tendemos a actuar mejor en todas las áreas de nuestra vida. La belleza es una herramienta para encontrar la confianza y el desarrollo personal.

Sí, tenemos derecho a ser bellos por fuera. Por eso desde en este blog que acaba de nacer quiero esforzarme en mostraros los últimos avances cosméticos, médico estéticos, de maquillaje y fragancias, puesta a punto, higiene de vida, etc. para que aprendamos a explotar todo nuestro potencial para sentirnos mejor a través del cuidado personal.

No necesitamos hacerlo todo, probablemente ni una décima parte. Pero sí es bueno saber que hay millones de herramientas externas para mejorar las carencias internas. Y a veces algo tan sencillo como darte una crema te embellece no sólo por lo que promete (que también) sino porque te estás dando tiempo, cariño, te estás cuidando. Y eso, quererte, mimarte, es algo natural.

Tan natural como evitar que los productos que nos comemos se descompongan y nos envenenen. Y esto se consigue muchas veces, desde 1930, con parabenos, tan denostados hoy. Este tipo de compuesto químico utilizado habitualmente en las industrias cosmética y farmacéutica actúan de manera efectiva como conservantes en muchos tipos de fórmulas químicas. Son usados principalmente por sus propiedades bactericidas y fungicidas. No quiero decir con esto que esté a favor de ellos, pero tampoco sé si es del todo justo mandarlo a la hoguera. Algunas organizaciones que se adhieren al principio de precaución se oponen a su uso cotidiano. Hay quien dice que provoca cáncer. Que da alergias. Prometo pedir a un experto que me hable de este tema. En grandes cantidades seguro que es peligroso, pero me niego a creer (a pesar de cómo está el patio en este país de chorizos en conserva) que la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica utilice sustancias en cantidades dañinas para nuestro organismo. Que hay cosas mejores, seguro que sí. Que podemos evitar su uso, evitémoslo. Pero sepamos bien por qué lo sustituimos.

An. Varejo Premio Atualidade... de DINOCOMM

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Y por seguir, y terminar este artículo, hablando de cosmética, os quería decir que hay mucha y muy buena, que no siempre la más cara es la mejor, pero que todo tiene su precio. La investigación, determinados ingredientes, su recolección, el modo de producción, conservantes que garanticen su eficacia e inocuidad hacen imposible determinados precios (el abaratamiento de mano de obra que estamos sufriendo sólo sirve para enriquecer a los de siempre, pocas veces abarata el producto). No hay por qué comprar la crema más cara, pero os recomiendo que os fiéis de las buenas marcas (muchas muy bien de precio), establecimientos reconocidos, productos precintados, ingredientes a la vista (para que podáis elegir qué lleva y qué no).

Y si queremos darnos un capricho, y nos lo podemos permitir ¿por qué no comprar un producto de lujo (léase crema, coche, bolso, flores, fragancia, obra de arte, joya…)?  Lo natural es hacernos felices a nosotros mismos, la felicidad es lo que más embellece, y hace feliz a los demás. Porque Belleza eres tú.

 

1 comentario

  1. Muy buen reportaje!!!

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