Borrar cicatrices es posible

Borrar cicatrices es posible

Las cicatrices pocas veces son agradables y bellas, nos recuerdan traumas, golpes, cirugías. Si están ocultas, bajo el pecho, las ingles, tras la oreja, no resultan tan molestas. Pero muchas veces cruzan el vientre, marcan la cara, y nos crea incómodas miradas. El proceso de cicatrización “es la forma en la que el cuerpo sana y reemplaza la piel perdida o dañada”, comenta la Dra. María José Barba Martínez, especialista en medicina y cirugía estética, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid.

Son planas, abultadas, hundidas o coloreadas, dependiendo de factores como el tipo de piel, la zona del cuerpo en la que se hayan, la dirección de la herida, el tipo de lesión, la edad de la persona que tiene la cicatriz y su estado nutricional.

Distintos tipos de cicatrices

  • Queloides. Agrupaciones irregulares, redondeadas y gruesas de tejido que se forman en la zona de una herida, sin coincidir con sus bordes. A menudo son de color rojo o más oscuro que la piel circundante. Son molestas y duelen. Producen presión, tirantez y en zonas de movimiento como la mano o el antebrazo, puede dificultar el normal movimiento. Son susceptibles de aparecer en cualquier zona del cuerpo, pero es más frecuentes en el tórax. No hay una cura simple para ellas y su tratamiento varía.
  • Cicatrices hipertróficas.  Su crecimiento está confinado a los bordes de la herida. Suelen ser gruesas y elevadas y de color rojizo. Comienzan a desarrollarse semanas después de la lesión en la piel. En su tratamiento los esteroides ocupan un lugar destacado, aunque no hay una única terapia para todos los casos. También son susceptibles de eliminarse quirúrgicamente. A menudo, las inyecciones de esteroides se utilizan junto con la cirugía; las aplicaciones suelen continuar hasta dos años después de la misma, para aumentar la curación y disminuir la posibilidad de que la cicatriz vuelva.
  • Fibrosadas o contracturadas. Se originan cuando se daña la piel y pierde gran cantidad de la misma. Los bordes tienden a unirse y se genera una zona tirante. La disminución de tanta piel puede afectar a los músculos, las articulaciones y los tendones.
  • Adherencias. Las adherencias se forman entre órganos internos que no se encuentran conectados. Pueden dar origen a complicaciones en algunas cirugías. En muchos procesos la cicatriz se infecta, se provoca tracción y se abre totalmente. No pueden volver a cerrar de forma inmediata, por lo que hay que dejar que se mejore por sí sola.

 

Así se reduce su visibilidad

borrar cicatrices es posibleLas cicatrices suelen atenuarse con el tiempo. Mientras se curan, se puede usar maquillaje especial con protector solar para cubrirlas. Pero también existen hoy en día numerosas técnicas dermatológicas que pueden hacerlas menos visibles:

  • Dermabrasión Láser. Se utiliza para reducir al mínimo cicatrices pequeñas, quirúrgicas y aquellas provocadas por acné. Consiste en eliminar las capas superiores de la piel. La cicatriz se aplana, se reduce, se trata la coloración y se repara la zona dañada. Aparece una piel más fresca, la cicatriz minimizada o prácticamente inapreciable.
  • Exfoliación química. Se utiliza para ‘borrar’ cicatrices superficiales. Consiste en desprender la capa superior de la piel mediante la aplicación de un producto químico.
  • Inyecciones de hialurónico. Se reemplaza el ácido hialurónico natural que se ha perdido, dando volumen a la zona de la cicatriz hundida o deprimida, nivelando la superficie de la piel y haciendo casi desaparecer la huella.
  • Inyecciones de medicaciones similares a la cortisona. Este tipo de inyecciones están indicadas en cicatrices queloideas o hipertróficas. Ayudan a ablandar las que se muestran endurecidas y reducen su tamaño.
  • Criocirugía. Ayuda a minimizar el tamaño de las cicatrices a través del congelamiento de las capas superficiales de la piel.
  • Reafirmación con luz pulsada. En este tratamiento se utiliza luz de alta energía para estimular la correcta reepitelizacion de los tejidos. Sistema perfecto en cicatrices delgadas y estrías recientes.
  • Injertos con sacabocados (punch). Son pequeños injertos de piel (generalmente tomada de la parte posterior del lóbulo de la oreja) que se utilizan para reemplazar la que sufre las cicatrices. Muy útil para las ocasionadas por un acné profundo de forma aislada o en conjunto con tratamiento láser.
  • Revisión quirúrgica de cicatrices. La revisión de una cicatriz consiste en extirparla quirúrgicamente y volver a unir la piel. Si bien se forma una nueva, el objetivo de la técnica quirúrgica consiste en hacerla menos visible, porque desde el minuto cero se controla médicamente su formación. Este procedimiento suele reservarse para cicatrices anchas o largas, aquellas que no suturaron adecuadamente, o las localizadas en sitios muy visibles.
  • Transferencia de grasa autóloga. Se utiliza la grasa proveniente de otra parte del cuerpo para inyectarla debajo de la superficie cutánea. Indicada en cicatrices con gran pérdida de tejido para reponer volumen.

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