Cómo cuido mi jovencísima piel

Cómo cuido mi jovencísima piel

como cuido mi jovencísima piel

 

A diario nuestra piel se enfrenta a numerosos agentes externos que le hacen sufrir y si no se sigue un cuidado adecuado aparecen problemas como sequedad, piel grasa… Para evitar todo lo anterior e influir correctamente sobre su salud debemos llevar a cabo un ritual, el cual implica hidratar correctamente nuestra piel a diario.

Empezaremos por decir que la juventud no es sinónimo de ‘no hace falta cuidarse’. Es cierto que es pronto para muchos productos e ingredientes, pero nunca para una buena limpieza, higiene e hidratación, así como, si ya hemos empezado a usar maquillaje, una correcta eliminación de éste. También es buena idea alimentarse bien desde jovencita, es decir desde que ya empezamos a tener consciencia de nosotros mismos, y no sólo nos tomamos lo que nos pone en el plato mamá (que siempre está bien) sino que decidimos sobre qué comemos o cenamos, salimos fuera y elegimos el menú, tomamos refrescos o bebemos lo que queremos. La juventud implica empezar a responsabilizarse de todos nuestros actos para llegar a una madurez responsable. De ahi la importancia del cuidado de nuestra piel desde ya, si queremos ser adultos saludablemente atractivos.

como cuidar mi jovencísima pielYo personalmente sigo un ritual muy específico que consiste en lo siguiente: dos veces al día, por la mañana y por la noche, me aplico un limpiador facial, posteriormente retiro el producto con un algodoncito dejando así mi cara ya preparada para aplicar sobre ella crema de cara hidratante.

Crema corporal

También me aplico crema corporal hidratante todos los días después de ducharme, que es cuando los poros de la piel están más abiertos y se cumple así la completa absorción de la crema y todos sus efectos. En mi caso, mi piel es muy seca y además sufro de piel atópica, por lo que antes de cada ducha me froto con un guante de crin por las zonas de mi piel más afectadas buscando que en un futuro los granitos desaparezcan por completo.

Exfoliación

Una vez a la semana, que coincide con el día del que más tiempo dispongo, me exfolio de forma casera con una mezcla de azúcar y aceite; para exfoliarme me aclaro primero el cuerpo con agua de la ducha, y después paso a echarme el exfoliante por todo el cuerpo como si de crema se tratase, es importante que después de aplicar el exfoliante, no nos apliquemos también el gel de ducha pues supone demasiada carga para la piel, así que simplemente nos ocupamos de enjuagarnos retirando así la mezcla de exfoliante y fin.

Retirar el maquillaje

Otro factor fundamental que influye en el cuidado o deterioro de la piel, es la retirada o no del maquillaje que nos aplicamos en el rostro. Hay personas que se aplican maquillaje a diario, otras sólo en días concretos o especiales… En mi caso yo no suelo utilizar maquillaje diariamente, de hecho es algo que no hago casi nunca y cuando lo hago, me rizo las pestañas y me pinto los labios sin más, por lo que no me lleva mucho tiempo ni el aplicármelo, ni el retirármelo.

Aun así hago uso de un desmaqullante para retirarlo al final del día interviniendo así en la limpieza a fondo de mi rostro. Es muy importante quitarse siempre el maquillaje al final de la noche antes de acostarse, pues el dejarlo solo influye de forma negativa sobre nuestra piel, ensuciándola, envejeciéndola y demás…

Cuidado desde el interior

Los mejores alimentos para cuidar la piel, son los cítricos, la zanahoria, el tomate, los frutos rojos; además de frutos secos y el consumo de aceite de oliva, verduras de hoja verde… Su ingesta interviene en tener una piel radiante y saludable.

¿Y tú cómo te cuidas?

 

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