Torrijas, ¡qué ricas!

Torrijas, ¡qué ricas!

Es la época y no podemos resistirnos a ellas. Así que ¿por qué no disfrutar de esta delicia nacional? Si tu problema es la báscula, aquí tienes algunas ideas para que no te pesen.

  • Piensa en el placer que te provoca una torrija casera. La cantidad de endorfinas que liberas no pueden ser más que beneficiosas para tu organismo.
  • Evita tomarlas por la noche, mejor para desayunar. La quemarás a lo largo del día.
  • Si la tradición exige que sea a la hora de merendar, haz la cena más ligera.
  • Comer es un placer, la gula es un pecado que se paga en esta tierra y no en el juicio final sino dentro de cuatro días (literal). Procura tomar las que te pida el cuerpo pero con cabeza. ¿Una por ejemplo? ¿Que son de baguette? Se admiten tres. Más te vas a arrepentir, y eso da my mal rollo, nada bonito.
  • Si tienes problemas de sobrepeso siempre puedes recurrir a hacerlas con leche desnatada, edulcorante y envueltas sólo en canela.
  • No olvides escurrirlas siempre después de freír en papel absorbente.
  • Y hazlas contadas para evitar tentaciones.

Torrijas por Javier Vidal

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