Rizador de pestañas, manual de uso

Rizador de pestañas, manual de uso

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A muchas de nosotras nos asusta un poco este artilugio de belleza, nada innovador por cierto pero siempre de actualidad, porque es el mejor de los inventos (manuales) para conseguir unas pestañas curvadas. Te contamos cómo usarlo y obtener los mejores resultados.

Cómo debe ser. Uno de los requisitos que hay que tener en cuenta a la hora de comprar un rizador es que ha de tener una almohadilla de silicona de la mejor calidad posible para rizar las pestañas sin dañarlas. Merece la pena invertir un poco más en este artículo porque si no es de buena calidad puede arrancar las pestañas. Si tenemos esto en cuenta, no habrá problema para utilizarlo todos los días. En función de las veces que lo usemos, esta almohadilla debe cambiarse cada 6-10 meses.

Lindsey Vonn, campeona mundial de esquí alpino, también conocida por su relación con el golfista Tiger Woods, imagen Tweezerman

Lindsey Vonn, campeona mundial de esquí alpino también conocida por su relación con el golfista Tiger Woods, imagen de Tweezerman

Así se usa. Rizar las pestañas es un paso que cambia totalmente la mirada, se ve mucho más abierta y expresiva. Está especialmente indicado para aquéllas que las tienen muy rectas y no consiguen elevarlas con ninguna máscara.

  1. Insertar y centrar las pestañas en el rizador.
  2. Apretar suavemente.
  3. Para acentuar la curvatura se puede hacer un movimiento ligeramente ascendente mientras se aplica el rizador.
  4. Aguantar unos segundos y soltar.
  5. En caso de tener pestañas muy largas, se puede repetir la operación tan sólo en las puntas para conseguir un rizado aún más intenso.

Una vez rizadas aplicaremos la máscara, nunca antes. Para un efecto aún más seductor, recomendarlos pasar un peine específico para eliminar cualquier exceso de producto y separar aun más las pestañas.

Rizador de Pestañas en acabado dorado de Tweezerman, 22 €

3 Comentarios

  1. Siempre me ha dado repelús este artilugio. Gracias por el post, quizás ahora me atreva a utilizarlo.
    Un abrazo,

  2. Cuando era adolescente se lo cogía a mi madre pero no notaba ninguna diferencia. Supongo que lo hacía fatal. Gracias por los consejos, igual podemos rescatar este «aparato de tortura»…

  3. No sabía que la almohadilla se pudiera cambiar. Bueno es saberlo, gracias. A mí me da un poco de miedo usar este aparatito, siempre pienso que me voy a pillar los párpados o me voy a arrancar las pestañas. Pero la verdad es que cuando lo uso mis ojos se ven mucho más bonitos.

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