Este verano, no te pases

Este verano, no te pases

 

Todos los años lo mismo, nos privamos de todo los meses antes de las vacaciones, incrementamos las visitas al gimnasio, reducimos el consumo de dulces y alcohol, y conseguirnos entrar en la misma talla del año anterior. Pero es vernos con el biquini puesto, y se nos olvida cómo hemos llegado hasta ahí, solo pensamos en que lo hemos logrado y volvemos a las andadas. Resultado, a la vuelta de las vacaciones estamos peor que al principio y con el estrés de la vuelta el síndrome postvacacional está asegurado.

Este año toma la delantera y sigue los consejos de Graciela Moreira, experta en nutrición y cocina de PronoKal Group, y este verano, no te pases. Disfrutarás igual y a la vuelta estarás mejor.

 

Comer bien y disfrutar es posible

En verano, solemos tener más vida social, con el calor pasamos más tiempo fuera de casa, cambiamos los horarios, y también los hábitos, incluyendo el de la comida. “Abusamos de las tapas y del alcohol, nos solemos saltar alguna comida y comemos fuera más de lo habitual”, asegura Graciela. Pero conociendo al enemigo podemos vencerlo.

 

7 errores a evitar durante el verano

1. Picar entre horas

La jornada intensiva, el madrugón o por el contrario trasnochar y levantarse tarde es habitual en esta época del año y por eso es fácil saltarse el desayuno y, cuando aprieta el hambre, comer lo primero que pillamos. Como no podemos, ni tenemos, que seguir los horarios espartanos del invierno, la opción más recomendable tener a mano snacks saludables: yogur con frutas, frutos secos, gelatinas con frutas. Si estamos de excursión, barras de cereales sin azúcar, chips vegetales. Eso sí, leer bien la etiqueta y respetar la porción recomendada.

2. Cenas abundantes

El calor o el estar fuera todo el día hace que comamos poco y, por la noche, para compensar realizamos una cena abundante. Recuerda que el exceso de calorías nocturnas no se quemarán durante el sueño, es más dificultará el descanso. Si no has comido bien, cena un plato de verduras y algo de proteínas, una ensalada completa con aliño ligero es un gran recurso.

3. Abusar del alcohol

Quedadas con los amigos, terracitas, potencian el consumo de alcohol que favorece la deshidratación y aumenta el riesgo de insolación si estamos bajo el sol. Si la cerveza es tu debilidad, la opción light o 0% alcohol disminuye casi un 30% las calorías. Pero recuerda que el agua es lo que más hidrata. También está la opción de infusiones frías sin azúcar.

helados

4. Demasiados helados

La necesidad de aplacar el calor con algo refrescante lleva al consumo de helados, pero su alto contenido en azúcares simples y grasas no son lo más recomendable para la salud ni la línea. Podemos hacer polos en casa con zumos de frutas sin azúcar, o decantarnos por los helados de yogur de frutas desnatados con bajo contenido en azúcar.

5. Comer fuera de casa

Es vacaciones suele ser habitual comer fuera de casa más de lo acostumbrado, pero eso no significa ganar peso obligatoriamente, podemos elegir platos sencillos, sin salsas, comenzar primero con una ensalada variada con un aliño ligero y de segundo una proteína baja en grasa (pollo, pavo, pescado). De postre, un yogur, una pieza pequeña de fruta o un café.

 

6. Alimentos light a demanda

Muchas veces para bajar o mantener el peso recurrimos a alimentos light, pero lo normal en este tipo de productos es que disminuya la cantidad de uno de sus nutrientes pero aumenta otro, “suelen tener más grasas o azúcares que su versión entera. Además, que pensando que engordan menos, consumimos más”, dice Graciela. Si nos decantamos en alguna ocasión por uno de estos productos, hay que leer muy bien la etiqueta y respetar la ración aconsejada.

 

7. Solo fruta

Otro error frecuente es cenar sólo frutas, creyendo que así adelgazamos. Pero al tomarlo como único alimento, lo más probable es que nos excedamos en cantidad, además al ser rico en agua, comemos más para saciarnos. La fruta contiene azúcares simples que al no quemarse se transforman en grasas y se almacenan. “Debemos consumirlas en desayuno, media mañana y merienda, pero no por la noche”, concluye Graciela.

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