Qué hacer para combatir el Jet Lag

Qué hacer para combatir el Jet Lag

 

Y seguimos en modo vacaciones. Aunque en esta ocasión no vamos a pensar solo en los que se van, porque aun están a tiempo, si no también en los que vuelven, pobres, que además de regresar al trabajo muchos tienen que lidiar con los efectos nocivos del cambio de horario. Sí, hoy hablamos del jet lag, situación que, si cruzamos el charco fundamentalmente, se produce tanto a la ida como a la vuelta. En este último caso suele ser más acusada porque no contamos con la emoción de conocer nuevos lugares o disfrutar días y días de asueto, sino de incorporarnos a nuestra jornada laboral, con escaso entusiasmo a veces y sin poder descansar adecuadamente por el cambio horario.

Hoy nuestros consejos, por parte de diferentes expertos, van encaminados a el incómodo jet lag.

 

 ¿Qué es el Jet Lag?

Nuestro organismo dispone de algo así como un reloj interno que estimula la secreción de melatonina y regula nuestros períodos de sueño. El  ritmo circadiano depende de factores ambientales como los ciclos de noche y día, y necesita un tiempo para adaptarse. Por eso, cuando hacemos un cambio de patrón ‘día-noche’ demasiado rápido, se produce habitualmente cuando volamos largas distancias, nuestro organismo no tiene tiempo de adaptarse, y el resultado es fatiga, problemas digestivos, alteraciones del ciclo de sueño y vigilia, apatía, mal humor, confusión.

 

 ¿Cuánto dura?

El cuerpo necesita alrededor de un día por cada zona horaria. Si el destino tiene una diferencia horaria de tres horas, tardarás algo más de tres días en volver a la normalidad. Si está a seis horas, unos seis días. Hay que saber que volar hacia el este provoca más Jet Lag que si volamos hacia el oeste. Esto es, según los expertos, porque el ciclo circadiano humano es algo superior a las 24 horas y, por tanto, se adapta peor a días más cortos, que a los más largos.

 

¿Cómo combatir el Jet Lag?

jet lag

Los consejos más habituales son ir aclimatándose al horario de nuestro punto de destino con días de antelación, fijar todos los horarios (comidas, cenas, sueños, etc.) o incluso aliarnos con las horas del sol.

 

Vanessa Aguirre, nutricionista de Mama Campo, nos da una serie de claves para llevar mejor los vuelos largos, y adaptarnos fácilmente al lugar de destino.

  • Antes del viaje: “Lo ideal es comenzar a preparar nuestro cuerpo 24 horas antes de subirnos al avión con una dieta ligera que incluya alimentos que fluidifican la sangre, lo que hará afrontar mejor las horas de vuelo. Ajo, cebolla, uvas, piña, kiwi. Y evitar, en la medida de lo posible, las grasas”.
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En el avión: “Para evitar los problemas circulatorios es importante mover las piernas, levantarnos, caminar. También conviene cuidar la hidratación tomando zumos de frutas, que además remineralizan, especialmente el zumo de pomelo y el agua de coco. Es mejor evitar las bebidas alcohólicas”.
 Desde que se inicie el vuelo es importante que adaptemos el horario de las comidas a las del destino, haciendo ingestas de poca cantidad.
  • En el lugar de destino: Es interesante incluir en nuestra dieta alimentos ricos en antioxidantes como las frutas, sobre todo frutos rojos (arándanos, fresas, frambuesas) o cítricos (pomelo, limón, naranja), además de verduras de hoja verde. Los ácidos grasos saludables de los frutos secos también nos beneficiarán.

 

Paz Torralba, directora de los centros de belleza The Beauty Concept añade algunas pautas más.

  • “Si donde llegamos es de día, intentar dormir en el avión, para que cuando lleguemos podamos incorporarnos a la actividad normal. Si no podemos dormir de forma natural, ayudarnos de infusiones relajantes, melatonina, etc. Si aterrizamos de noche, es mejor no dormir en el avión y retomar el sueño en destino. Procurar subir al avión sin estrés y relajados para no alterarnos en el vuelo y llegar descansados.
 

  • La sequedad de la cabina provoca que si la piel es seca, se reseque aún más y, si es grasa, produzca más sebo de lo normal. Es necesario hidratar la piel y los labios con frecuencia, debemos ir preparados de muestras de cremas o ajustarnos a las medidas que dejan subir en cabina para evitar el problema añadido de piel estresada. No olvidar el contorno de los ojos, aplica con frecuencia un producto en la zona, con un ligero masaje de drenaje linfático, evitarás problemas de ojeras y bolsas.  Lleva además encima gotas hidratantes oculares, los ojos también sufren deshidratación.
 Viaja con ropa holgada y cómoda.
 
  • Una vez que llegamos al destino es importante hacer ejercicio y, si es posible, acudir a un centro médico estético y realizar algún tratamiento post jet lag como: drenajes linfáticos y presoterapia para bajar la retención de líquidos y la hinchazón, masajes manuales, tratamientos détox para eliminar toxinas“.

 

Perricone MD recomienda Travel Aid: un suplemento alimenticio con ingredientes a base de hongos como el reishi y shiitake, que “mejoran el sistema inmunológico haciendo que reaccione de manera más rápida adaptándose a cambios bruscos. Su alto poder antioxidante permite que las células se vean menos alteradas por contaminantes ambientales. Contiene extracto de fruta  de lichi, que mejora la circulación sanguínea, protege la piel contra la oxidación celular, y minimiza la inflamación combatiendo el ‘efecto cansado’ de rostro y piernas“- explica la experta Raquel González, Training Manager de Perricone MD. PVP: 32€

 

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Arkopharma Pasiflora. PVP: 8,40 € – 50 cápsulas.

 

Infito, Centro de Investigación de Fitoterapia, ha confirmado a través de una encuesta que los españoles prefieren utilizar plantas medicinales para su tratamiento y, dentro de ellas, la Pastaflora, conocida como la ‘benzodiacepina natural’, tiene propiedades contra el desfase horario (jet lag). Se trata de una liana trepadora que actúa prolongando las fases del sueño profundo y contribuye a mantener la calidad del mismo. Tiene propiedades sedantes que favorecen la relajación y la calma.

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