Cada nueva estación requiere una ‘puesta a punto’ de nuestra piel. El viento, la polución, los cambios bruscos de temperatura, los aires acondicionados, el estrés, etc. nos pasa factura: poros dilatados, puntos negros, granitos, acumulación de células muertas que causan falta de vitalidad, de tono, de hidratación. Su manto hidrolipídico se ha visto alterado, debilitándose, y esto a su vez hace que la piel se vuelva más vulnerable, sensible, con tendencia a irritarse y enrojecerse fácilmente.
Si no se repara su ‘film’ protector antes de exponerla a nuevos agentes externos (sol, sal, cloro de las piscinas…), el cutis se mostrará mucho más vulnerable a la acción de los radicales libres, mayor tendencia a manchas y al envejecimiento prematuro que hace que líneas y arrugas se acentúen.

Face Andrew Morrell Photography
Es crucial ayudar al cutis a repararse, redensificando su ‘coraza’ defensiva, y restituyendo sus mecanismos de recuperación, para ganar vitalidad y luminosidad. Una piel sana se regenera de forma natural, pero con la cosmética podemos potenciar este efecto y corregir lo malo, obteniendo resultados impactantes. Las fórmulas cosméticas que trabajan sobre el manto hidrolipídico, a ras de piel, son básicas. Pero a veces no son suficientes por sí solas: es preciso trabajar también desde el interior, en un plano dérmico más profundo para recargar las defensas desde dentro. El primer paso siempre es una limpieza profesional para sanar, cuidar y descongestionar la piel, para resaltar su vitalidad y luminosidad.
DOBLE Y ADAPTADA AL TIPO DE PIEL. Una primera limpieza arrastra el maquillaje, la suciedad, residuos de productos, etc. Después, es necesario volver a limpiar para equilibrar y dejar la piel preparada para la exfoliación.
¿Por qué es necesario exfoliar la piel? Para eliminar las células muertas, estimular la producción de células sanas, colágeno y elastina, mejorar la penetración de cremas, y así obtener una mayor eficacia. El tipo de exfoliación depende del estado de la piel, y puede ser químico o mecánico, o las dos cosas a la vez.
Pre-extracción. Con vapor o una toalla caliente ayudaremos a dilatar los poros para que la extracción sea indolora y que la piel se quede sin marcas después del tratamiento. La extración se hace zona por zona para deshacer el cutis de la suciedad acumulada en los poros.
Cerrar el poro. Se limpia la piel para que no queden restos extraídos en ninguna parte. Acto seguido, se aplica un producto que cierra el poro y tonifica.
Mascarilla. Ajustada al tipo de la piel y sus necesidades, el objetivo de la mascarilla es calmar, regenerar y reponer activos que le faltan al cutis. Para terminar, una crema hidratante, un contorno de labios y ojos, y según nuestras necesidades y presupuesto, podemos tratarla con una cosmética a base de antioxidantes y agentes específicos, microinyecciones estimulantes de los propios mecanismos de auto-reparación dérmicos frente a las agresiones medioambientales, etc. Pide consejo a tu esteticista o médico-estético.
DESDE EL INTERIOR. Ahora también es buen momento para un tratamiento de choque con cosmética oral. En post anteriores hemos hablado de un tratamiento de choque a base de ácido hialurónico, pero también podemos tomar otro tipo de suplementos como Collagen plus de Prisma
(19,40 €), un complemento alimenticio de colágeno hidrolizado. Su formula está enriquecida con: ácido alfa lipóico, ácido hyalurónico, resveratrol, silicio orgánico, açai berry, vitamina C y selenio. Proporciona tonificación y engrosamiento de la piel, entre otros beneficios. Más información en Por y para mí. Aunque si lo tuyo es tomar el sol, te recomendamos que prepares tu piel para la próxima exposición. Todos conocemos bien los beneficios del sol en nuestro cuerpo: fortalece los huesos, estimula el sistema inmune, mejora la calidad del sueño… pero también puede causar estragos si no prevalece una buena protección.
Además de usar un producto solar adecuado los días de exposición, prepárate desde el interior. Expert Solar de Laboratorios Forté Pharma (27 € aprox.) contribuye desde dentro a estimular, sublimar y prologar el bronceado, y al mismo tiempo favorece la lucha contra el fotoenvejecimiento hidratando la piel. Actúa preparando la piel para la exposición solar, intensificando el bronceado y regenerando las células en profundidad. Un aliado perfecto para que sólo te quedes con lo mejor del sol. Bronceada por fuera, protegida desde dentro.
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Juana Acosta
“Belleza es disfrutar de los pequeños milagros cotidianos”