Nos vamos de travesía

Nos vamos de travesía

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Este año repetimos, equinocio de verano en alta mar; protección solar chubasquero y biquinis. Sí, sé que algunos pensareis que estoy loca, después de la aventura del año pasado. Pero lo cierto es que al final nos quedó un buen sabor de boca. No tenemos por qué volvernos a encontrar con una tormenta ni tiene por qué volverse a romper el barco (somos tan valientes que hemos decidido incluso repetir con el mismo, el Nuberu 2, capitán incluido. No estoy muy segura si le hizo ilusión cuando le volvimos a llamar, el dijo que sí, claro, o se puso a temblar pensando en el día de la marmota).

Aunque es cierto que hemos pensado no separarnos mucho de la costa, por eso en vez de cruzar el Mediterráneo, recorreremos el Cabo de Gata. También hemos cambiado a las adolescentes por una pareja de recién casados, y dos hermanas por dos cuñados (en mi caso, porque en el del capitán de apoyo lo que ha cambiado ha sido una cuñada por otra y otra cuñada por un hermano). En fin, que seguimos ‘enfamiliaos’.

 

 

A la vuelta os daré ‘el parte’. De momento lo que vengo a contaros son ‘mis preparativos’, que como es la primera escapada del año estoy como loca. Sí, este año ni semana santa, ni puentes, pero quizá haya sido mejor porque como las oportunidades eran también ‘familiares’, igual era un exceso.

Fiel a mis buenas costumbres hace 15 días empecé a tomar Heliocare Ultra D de IFC, (25,10 €) enriquecido con Vitamina D y potentes antioxidantes (vitaminas C y E) que protegen la piel del fotoenvejecimiento, luteína (fotoprotección ocular) y licopeno (protección frente al eritema).  Está especialmente formulado para sensibilidad extrema a la radiación solar, pero hay otros para aquellos con una tolerabilidad normal al sol.

Eso por dentro, pero ya sabéis que la protección oral no excluye el uso de cremas solares de uso tópico. Yo ya he incluido en el neceser 50+ de Armonía (12 €) para los primeros días. En un barco no se puede bajar la guardia, demasiado sol demasiadas horas, aunque esté nublado. Aquí la recomendación de reaplicar cada dos horas es obligatoria. También me llevo Soleil Divin spf 30, facial antiedad de Caudalie, para usarla los dos o tres últimos días, así como el Gel Jenipapo Spf 20 de L’Occitane au Brésil para el cuerpo.

 

 

 

Eso sí, siempre a mano un stick 50+, en esta ocasión de Avene (6,25 €) por si veo que me paso demasiado tiempo al sol «recogiendo velas» aplicarlo rápidamente en nariz, orejas, pómulos, barbilla, hombros… Cualquier zona que vea ‘expuesta’. Adoro estos sticks, siempre los llevo encima, en invierno y en verano. Te sacan de más de un apuro cuando de repente te sientas en una terraza y no contabas con ese sol de más. Lo sacas, lo aplicas y punto. Sin manchas ni riegos de problemas mayores.

Y para la tarde noche, después de la ducha (rápida, porque en un velero el agua está restringida, y en cuanto te descuidas mi novio, manguera en mano, nos ‘riega’ a todos ‘deprisa deprisa que se gasta el agua’, conforme vamos subiendo por la escalerilla del último baño del día), una generosa capa de aftersun. Me llevo el de Protextrem (10 €), con aceite  de Rosa   Mosqueta, extracto de Aloe Vera y  bisabolol.

 

DE ESTRENO

De 43 € a 52 €.

Izquierda, 90 €. Derecha, 65 €

 

 

 

 

 

 

 

Lo que más me gusta del barco es estar todo el día en traje de baño, camiseta, caftanes y gorro. Como no me gusta patear las tiendas, me he cogido 6, que no uno ni dos, modelitos de Arena. 4 biquinis, me llevaré alguno más de temporadas pasadas y un par de bañadores (a ciertas edades el biquini no es lo más favorecedor). Bodylift estiliza la figura con protecciones que realzan las formas, tirantes ajustables, sujetador interior y forro que disimula el vientre (lo mejor para mí).

Y también me he comprado calzado (ya sabéis, con suela blanca para el barco), y para mi chico, pero igualmente sin complicarme mucho la vida, todos de Fred Perry; unos en amarillo (80 €) y unas bailarinas (75 €) con cordón marinero . 

 

Para él unas  alpargatas en tonos lisos  (75 €) y algunos bañadores (de 20 € a 40 €), ligeritos y cómodos para cubierta y más pegaditos al cuerpo para el baño.

 

 

 

 

 

 

 

Por supuesto también he incluido en mi mochila gafas y aletas para las horas de snorkel y un par de toallas.

 

 

 

 

 

 

Todo muy lúdico y divertido pero, por si acaso, no me he olvidado de algo para la lluvia. Un chubasquero de Hunter, semitransparente con capucha, vanguardista y deportivo a la vez.

 

 

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3 Comentarios

  1. Estoy de acuerdo con lo que comentas del bañador, disimulan la tripita. yo he sacado uno de cuando era mas jovencita del armario y este año después de mucho tiempo sin usarlo lo reutilizaré, a ver si tengo suerte y aun me viene,jeje. Y los caftanes que cómodos y bonitos son y como no se pegan al cuerpo son estupendos para disimular esos kilitos de más como bien dices en otro de tus post. Me encanta que nos cuentes tus aventuras de verano y como te cuidas antes, durante y después del sol.

  2. Anda, no tenía ni idea de que a ciertas edades es más favorecedor el bikini. ¿Y eso? Qué maravilla estar en el barco. Algún día me gustaría probar la experiencia.

    • Más que de la edad, depende un poco de la figura. Si tienes barriguita es mejor un bañador con protección que estilice la figura, como los que te proponemos. Te recomiendo que pruebes la experiencia de navegar, es una delicia.

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